Presión de #NoALaReelección trae consecuencias

Compartir en Redes Sociales

Desde que Katleen Levy se pronunció en contra del llamado a la no reelección de los diputados, catalogándolo como un clamor no genuino de un grupo de personas motivados por el interés y la envidia, la ciudadanía ha sido cada vez más enérgica en levantar su voz.


Un movimiento que nace en redes con el hashtag #NoALaReelección, termina siendo el coro de batalla de aquellos ciudadanos que, asqueados por la corrupción en nuestra asamblea, rechazan a aquellos diputados con intenciones de reelegirse. Varios grupos, independientes y con agendas variadas, han ido colocando vallas a lo largo del país con la intención de precisamente sacar este grito de lucha de las redes y que sean todos los ciudadanos los que tomen conciencia. Una de esas vallas, en Capira, fue removida injustamente cuando el dueño de la valla recibió llamadas presionándolo para removerla.


Quizá el hecho de quitar una valla no parezca la gran cosa, pero es una muestra de cómo personas usan irresponsablemente el poder para tratar de silenciar un clamor ciudadano que ha demostrado no ser ni de una elite económica, ni de un circulito de opinión, sino el sentir de muchos panameños de a pie, trabajadores, que ven en quienes están llamados a representarlos un total desprecio por el bienestar de los ciudadanos,  que solo piensan en sí mismos y en sus propios intereses que representan. 


Los dirigentes partidistas, los diputados, quienes ostentan algún tipo de representación de poder, se comportan como una mafia. Intimidan, amenazan y desacreditan a todo aquel que se interponga entre ellos y su oportunidad de mantenerse en el poder. Leandro Ávila dijo que sus electores no preguntan tonterías, Yanibel Ábrego, que sus electores no leen periódicos ni noticias. Así poco a poco se van encerrando, sin importar partido ni ideología, en una burbuja para proteger algo que tienen en común: su dinero, sus intereses y su poder. 


No dejemos que la mafia que  ha tomado nuestras instituciones pueda salir impune, tenemos que seguir levantando nuestra voz y haciendo valer nuestro voto, que son las herramientas que como ciudadanos tenemos para proteger nuestra democracia. Hoy nos quitan una valla, y si lo permitimos, poco a poco irán erosionado las voces que defienden nuestra democracia, hasta que quede de nosotros solo un murmullo