Priorizar lo correcto por encima de lo conveniente

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Por: Annette Planells

¿A ustedes les parece lógico que justo después de la publicación del escándalo de Pandeportes, en el que es evidente que no se cumplieron los mínimos controles de fiscalización en los aportes a las federaciones deportivas, la respuesta de los diputados sea eliminar controles en las federaciones y patronatos?

Es muy difícil que la falta de controles en los desembolsos a las federaciones haya sido solamente responsabilidad de los diputados al frente de las federaciones. Tiene que haber habido por lo menos negligencia por parte de la administración de Pandeportes.

Más sospechoso todavía es que uno de los tres diputados que propusieron que las federaciones no estén obligadas a cumplir con la ley de contrataciones públicas, cuando las compras sean por menos de 1 millón de dólares, sea el diputado Luis Barría de la bancada Panameñista.

La respuesta de Juan Carlos Varela es todavía más decepcionante: “En esa búsqueda del bien común para el pueblo se ha considerado que lo mejor es sancionar el proyecto de ley de presupuesto, aunque ‘no estemos de acuerdo con algunos temas, pero nos toca avanzar”. En resumen, la opinión del presidente es que no importa que agravemos el problema de la corrupción, lo conveniente es sancionar la ley de presupuesto junto con todos sus camarones.

Los camarones introducidos a la ley de presupuesto no solo exceptúan de algunas normas de transparencia a las federaciones deportivas y patronatos, sino también a la Asamblea Nacional, la cual aún no ha aclarado el uso de las planillas 080, 172, las donaciones y los contratos de publicidad a compañías relacionadas con los diputados, algo que está expresamente prohibido por la Constitución y la ley.

En esta relación enferma entre el Órgano Ejecutivo y el Órgano Legislativo no hay buenos y malos; todos han sido partícipes del abuso de los recursos del Estado, abusos que si no son castigados, continuarán aumentando y, como consecuencia, incrementarán aún más nuestros niveles de endeudamiento. Pero lo peor es que no se resolverán las necesidades de la población; muy por el contrario, se agravarán.

Es en momentos como estos cuando nos percatamos de la falta de liderazgo ético en nuestros gobernantes. En coyunturas como estas necesitamos de líderes que tomen decisiones firmes y valientes, que pongan lo correcto por encima de lo conveniente. Lo que puede parecer un sacrificio hoy, detendría la espiral de extorsiones de las que somos víctimas los ciudadanos por parte de los políticos que han decidido enriquecerse a costa del Estado, léase, a costa de todos nosotros.

Se necesita valor y determinación para lograr los cambios que necesitamos, pues el camino fácil solo agravará la situación.

Esperamos que el presidente Juan Carlos Varela recapacite de su habitual posición de justificar los medios “por el bien común”, y empiece a priorizar lo correcto por encima de lo conveniente.

La autora es miembro de Movin y conductora del programa radial ‘Sal y Pimienta’

[ Fuente: La Prensa ]

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